El líder del torneo, puntero durante casi todo el campeonato, con una de las mejores defensas (incluyendo al futuro arquero de la rojiblanca) y un entrenador como Reynoso que impuso respeto y su estilo desde un inicio, sin importar que a veces el sufrido hincha crema no aplaudiera su trabajo. Hablo de justicia porque haber tenido que jugar una final le dio la oportunidad al segundo de conseguir algo que no pudo durante todo el año.
Gran triunfo de Universitario. Ganó en Matute, ganó en el Monumental. Ganó siempre que tuvo que hacerlo. Se mostró sólido en el medio campo, impresionante en el nivel físico-psicológico (las hormigas vestidas de crema jamás dejaron de correr y es difícil encontrar partidos perdidos en los últimos segundos por una desconcentración).
Es difícil hablar de jugadores que sobresalieron, este es un equipo por donde se le mire. Tal vez la solidez de Galván y su capacidad de comandar al equipo desde atrás, siempre con huevos y garra, un verdadero ídolo para la U. El negro se gana cada centavo con el sudor de su frente y el hincha lo reconoce con palmas rojas. Después todos mostraron un nivel superior (al del campeonato local, porque en la Libertadores ... ya conocen la historia) y eso fue suficiente para alzar la copa y acabar con una sequía de títulos que empezaba a preocupar a sus fanáticos.
Por ahora los cremas pueden celebrar. Que se retomen los nexos con la prensa, que el hincha llore y se abrace, que los jugadores festejen y lo disfruten.
Ya mañana se podrá planear el futuro. Hay una base y algo para ilusionarse ...
domingo, 13 de diciembre de 2009
domingo, 8 de noviembre de 2009
El real Madrid
Con más fuerza que inteligencia, con más instinto que razonamiento, así se vivió el clásico de la capital española que dejó al madrid de blanco con un triunfo justísimo por 2-3, que no le sobró nada y brindó todo. Hubo emoción, goles, patadas y golazos. Todos los elementos típicos de un partido de este calibre.
Mucho se puede hablar durante la semana de cómo llegan los equipos al partido. Que el Atlético de Madrid esté pasando por su peor momento desde que cayó en la segunda, es cierto. Que el Real Madrid tiene problemas internos y los resultados no son lo deseados para la inversión, es cierto. Pero tanto bla bla bla desaparece cuando el árbitro pita y arranca el encuentro, porque los clásicos son así. Eso los hace únicos. El momento de cada escuadra queda atrás y poco a poco se da paso a lo que los espectadores fueron a ver: una lucha de poder a poder, sin importar que uno esté peleando por salir del fondo de la tabla y el otro por no alejarse del líder.
Sin embargo hubo que esperar hasta entrado en el segundo tiempo para observar toda la magia de este encuentro, dado que en la primera parte fue casi un monólogo ofensivo del equipo de Pellegrini. Primero fue Kaka el que dio el golpe al inicio del partido con un soberbio disparo de media distancia. Después apareció Marcelo, este lateral-volante-extremo brasileño que sigue sin encontrar un puesto fijo en la alineación del ingeniero que sigue terco en su decisión de tenerlo dentro de la cancha. Esta vez pagó dividendos con un gol que el clon de Robinho debería guardar en su videoteca personal.
Así y así llegó el segundo tiempo. La entrada de Aguero le dio un mayor peso ofensivo. El kun le dio movilidad y picardía al equipo colchonero. Pero poco y nada pueden hacer los delanteros cuando su defensa sigue estando de más. Esta vez fue Perea el que decidió que era momento de encarar a Higuaín cerca de su arquero. Finta por aquí, amague por acá y el pipita que se aburrió, le puso el cuerpo y le robó el balón para quedar cara a cara frente a Asenjo, quien no tuvo más remedio que sacar la pelota del fondo de su arco.
Sin embargo, cuando uno pensaba que el encuentro ya estaba para otra cosa apareció el empuje de un equipo que no quería salir goleado de su propia cancha. Primero Forlán, después Aguero para burlar a Pepe que había sido el mejor defensa y antídoto contra las embestidas colchoneras. Con el 2-3 y tan solo 10 minutos restantes en el reloj, el Atletico buscó el empate pero apareció el santo Casillas para evitar la catástrofe.
El Atlético sigue sin levantar cabeza en la tabla, aunque puede que este final del partido lo ayude. El Real sigue a la caza de un Barça que es más líder que nunca y que borra con bueno juego y goles las dudas que le van saliendo al paso cuando no gana. Poco a poco el ambiente se prepara para el super derbi. Que Dios me coja sentado frente a un televisor.
Mucho se puede hablar durante la semana de cómo llegan los equipos al partido. Que el Atlético de Madrid esté pasando por su peor momento desde que cayó en la segunda, es cierto. Que el Real Madrid tiene problemas internos y los resultados no son lo deseados para la inversión, es cierto. Pero tanto bla bla bla desaparece cuando el árbitro pita y arranca el encuentro, porque los clásicos son así. Eso los hace únicos. El momento de cada escuadra queda atrás y poco a poco se da paso a lo que los espectadores fueron a ver: una lucha de poder a poder, sin importar que uno esté peleando por salir del fondo de la tabla y el otro por no alejarse del líder.
Sin embargo hubo que esperar hasta entrado en el segundo tiempo para observar toda la magia de este encuentro, dado que en la primera parte fue casi un monólogo ofensivo del equipo de Pellegrini. Primero fue Kaka el que dio el golpe al inicio del partido con un soberbio disparo de media distancia. Después apareció Marcelo, este lateral-volante-extremo brasileño que sigue sin encontrar un puesto fijo en la alineación del ingeniero que sigue terco en su decisión de tenerlo dentro de la cancha. Esta vez pagó dividendos con un gol que el clon de Robinho debería guardar en su videoteca personal.
Así y así llegó el segundo tiempo. La entrada de Aguero le dio un mayor peso ofensivo. El kun le dio movilidad y picardía al equipo colchonero. Pero poco y nada pueden hacer los delanteros cuando su defensa sigue estando de más. Esta vez fue Perea el que decidió que era momento de encarar a Higuaín cerca de su arquero. Finta por aquí, amague por acá y el pipita que se aburrió, le puso el cuerpo y le robó el balón para quedar cara a cara frente a Asenjo, quien no tuvo más remedio que sacar la pelota del fondo de su arco.
Sin embargo, cuando uno pensaba que el encuentro ya estaba para otra cosa apareció el empuje de un equipo que no quería salir goleado de su propia cancha. Primero Forlán, después Aguero para burlar a Pepe que había sido el mejor defensa y antídoto contra las embestidas colchoneras. Con el 2-3 y tan solo 10 minutos restantes en el reloj, el Atletico buscó el empate pero apareció el santo Casillas para evitar la catástrofe.
El Atlético sigue sin levantar cabeza en la tabla, aunque puede que este final del partido lo ayude. El Real sigue a la caza de un Barça que es más líder que nunca y que borra con bueno juego y goles las dudas que le van saliendo al paso cuando no gana. Poco a poco el ambiente se prepara para el super derbi. Que Dios me coja sentado frente a un televisor.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
¿Y ahora qué?

Los últimos partidos del Barcelona empiezan a dejar más incógnitas que certezas. Hoy volvió a perder puntos ante el Rubin Kazan de Rusia, esta vez empatando a cero de visita.
El equipo es casi el mismo, casi no han habido variaciones notorias en el plantel. Ibrahimovic por Eto´o, un nueve de área por otro. Cuestión de gustos, pero cumplen básicamente la misma función. Es más, esta plantilla parece más fuerte que la anterior. Ahora cuentan con Pedro y Bojan en un nivel superlativo al del año que pasó. Iniesta, Xavi, Messi este trío de superestrellas continúa jugando. ¿Entonces qué pasa con el equipo?
Se comenta mucho de la diferencia en el nivel de juego que Andrés Iniesta mostró en cada temporada. A saber, el volante creativo viene retomando minutos después de la lesión sufridad en la fase final de la Champions pasada.
Se dice que hace falta un alero por izquierda como Henry, que ayude a desequilibrar las defensas rivales como lo hace Messi por la derecha. El francés recién está saliendo de una lesión que lo ha mantenido fuera de las canchas por casi un mes. Muy poco tiempo como para evaluar el funcionamiento sin él. Además Keita, su reemplazo en la alineación -no en el planteamiento táctico- sigue demostrado que puede aportar futbol y goles.
¿Puede que a Messi le haya afectado las críticas por su juego en Argentina? Hoy, con el equipo albiceleste clasificado, han aminorado todos los comentarios. Además, si uno repasa las actuaciones de la ´pulga´ durante las última semanas de las eliminatorias para Sudáfrica 2010, veré que el 10 argentino mantuvo su nivel o, si es posible, mejoró y fue tan desequilibrante como de costumbre.
La hipótesis que más se maneja es aquella donde los rivales del Barcelona le van encontrando la manija a su juego. Aunque Guardiola salga a declarar que sigue contento con su equipo porque, a pesar de todo, mantienen el orden y el estilo que él quiere, lo cierto es que hay algo diferente. Puede que llegue el fin de semana y golea a su rival de turno, le gane al Inter y al Dinamo de Kieve y clasifique primero en su grupo. Todo es posible en el mundo de la imaginación.
Lo cierto es que hoy el Barça tiene problemas para generar ocasiones de gol. Ya no es la máquina que arrollaba a sus rivales, que los desgastaba con la lateralidad del juego, los pases precisos detrás de los defensores y el equilibrio en la media cancha con el control del balón.
Con el campeón siempre hay que esperar. No por algo ganó La Liga española, la Copa del Rey y la Champions League. En uno sigue puntero, en la otra va bien encaminado. Tal vez el destino del Barça esté marcado por una simple estadística: desde que se cambió de formato, la Champions no ha tenido un bicampeón.
A los hinchas de este gran equipo solo les queda esperar y ver qué va a pasar.
lunes, 26 de octubre de 2009
Silencio en la sala

Ante las dudas que rodeaban el ambiente después de dos partidos sin conseguir un triunfo (sí, dos), el Barcelona saltó a la cancha y presentó 6 poderosas razones para callar las críticas. Su rival, el Zaragoza, no tuvo ni siquiera la opción de decir algo a su favor y salió goleado del Camp Nou.
Qué equipo, qué nivel de juego. Pensar que la era Guardiola se terminó porque empató contra el Valencia -uno de los mejores equipos en La Liga- y perder en casa antes el novel Rubin Kazan de Rusia -que jugó un partido formidable- es una cosa de locos. Es cierto que la escuadra azulgrana no desplegó su mejor juego, pero eso es normal. Si uno retrocede tan solo unos meses, piense en el febrero negro del Barcelona. Jugaba mal, perdía en Champions, le costaba ganar en la Copa del Rey y la veía negra en cada uno de sus encuentros por La Liga. Como todo en la vida, el futbol tiene ciclos porque los jugadores no siempre pueden estar al 100% en cada una de sus presentaciones que, como ya es sabido, abarca todo el año, casi sin darle respiro a los futbolistas.
Lo de ayer fue la mejor prueba para callar a los críticos del momento. El Barcelona, pierda, gane o empate, siempre juega a lo mismo. Rota el balón con claridad, encuentra espacios en las defensas rivales porque sabe esperar, y todas sus líneas tienen la capacidad de hacer la diferencia en el marcador. Ayer lo demostró Keita con 3 goles. En otros momentos será Puyol o Piqué. Es una cuestión de confianza, de buen juego.
Lo de Messi merece simplemente palmas y admiración. Es un chico, considerado por un gran porcentaje de la prensa calificada y de sus compañeros, como el mejor futbolista sobre la tierra, juega con la 10 en la espalda (para un argentino no es poca cosa), es criticado por sus bajas actuaciones con su selección (que para mí no son del todo válidas). Ese muchacho sale con todo ese peso a la cancha e igual demuestra por qué vale tanto. Ayer tal vez hizo un gol, pero su emoción cuando tiene el balón contagia a sus compañeros e infunde miedo a sus rivales.
Con todo esto no digo que el Barcelona vaya a repetir los triunfos de la temporada pasada, lo único que es que hablar de un mal momento por dos encuentros es una tontería. Este equipo aún tiene hambre de triunfos y sé que van a ir por ellos.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Ausencia de futbol

Algunos dicen que un partido con 5 goles tiene que ser, al menos, interesante. Hoy no fue así. A pesar de los millones de dólares que cada plantilla maneja, pareció más un partido de la liga amateur peruana que el encuentro entre los dos equipos más ganadores de la Liga de Campeones (9 para los españoles, 7 para los italianos). Un desastre, durante los 90 minutos no hubo futbol.
A pesar que el Milan le ganó 3-2 al Real Madrid en el Santiago Bernabeu, da pena. Los italianos vienen en clara caída hace varias temporadas. Hoy están en mitad de tabla, con un entrenador novato como Leonardo y una plantilla, bordeando el promedio de edad de 33 años, que no tiene hambre de triunfos. Muchos de ellos son campeones del mundo y ya han levantado la orejona. Poco y nada los motiva. Además la dirigencia, comandada por el ilustre Berlusconi, no muestra signos de querer cambiar el status quo. Este Milan está para otra cosa. El triunfo de hoy no debe tapar lo evidente.
Del otro lado estaba el Madrid, un equipo que sigue sin saber a qué juega. Es cierto que Pellegrini tiene poco tiempo el mando de los meregues y que además se han sumando muchos jugadores al plantel. Desde acá se entiende, en España no sé cuánto tiempo Florentino Perez aguante esto. El presidente trajo a Kaka y a Ronaldo, entre otros. Lo mínimo que el hincha espera es algo de futbol. Este no existe, no se ve.
Del partido en sí poco que rescatar. Tal vez el corazón de Raúl, un verdadero ángel, y el esfuerzo de Pato por hacerse un nombre en Europa. Para repudiar, los arqueros y el arbitraje. Extrañísimo ver a Iker Casillas regalando goles (de Dida ... lamentablemente no sorprende). Por su parte, el de negro no cobró un penal al inicio del partido y anuló un gol legítimo, por nombrar las jugadas más importantes.
Puede que los dos equipos se clasifiquen a la siguiente fase, pero si continúan así, dudo que sigan avanzando.
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